Proceso psicológico cuando hay lesiones durante la práctica deportiva.

 

      Las lesiones durante el entrenamiento son muy común, se pueden definir cómo una disfunción o invalidez producida durante una práctica de un deporte, la cual amerita la intervención de un médico especialista, y puede afectar una parte del entrenamiento o por completo. El coaching nos dice que cuando sufrimos una lesión previa, nos puede condicionar a sufrir una nueva lesión, ¿por qué? Porque se genera un circulo viciosos, la lesión previa ha generado una serie de consecuencias receso del deporte, una baja laboral, omitir competencias o genera mucho dolor. Esto nos genera ansiedad y por consecuencia nuestra atención disminuye significativamente, por lo cual es probable que al practicar de nuevo el deporte podamos lesionarnos nuevamente.


¿Cuáles herramientas útiles podemos aplicar justo después de la lesión?


1) Aceptación del dolor físico.


2) Evaluar la percepción de la lesión, verla de manera objetiva y no dejarnos llevar por las emociones de tristeza o fracaso.


3) Trabajar la confianza en nosotros mismos y la determinación para cumplir con el tratamiento pautado por un especialista.


4) Con la ayuda de un profesional se puede trabajar la ansiedad de una recaída, el miedo a no recuperar los niveles de exigencia que tenías antes de la lesión.


El deportista que se ha lesionado pasa por varias fases:


1) La primera fase es la negación a la lesión y al cambio del nivel de rendimiento.


2) La segunda fase es la aceptación al cambio.


¿Cómo podemos aplicar estas herramientas para la recuperación?


1) Acudir a un profesional fisioterapeuta para examinar la lesión.


2) Iniciar un entrenamiento psicológico, usando diferentes estrategias:

·         Visualización y desensibilización sistemática.

·         Hablar de la situación disminuye los niveles de ansiedad.

·         Aplicar técnicas de relajación cómo la respiración diafragmática y la meditación.

·         Solicitar apoyo social a médicos, profesionales sanitarios, entrenadores, familiares o amigos.

·         Establecer metas de forma eficiente creando un plan adaptado a las necesidades del deportista.





Por último algunos consejos que podemos aplicar cuando sufrimos una lesión:


1) No abandonar los objetivos.


2) Adaptar el entrenamiento a las necesidades.


3) Aceptación de la lesión y bajar las expectativas del entrenamiento.


4) Realizar el mismo entrenamiento con menos carga, o entrenar igual el miembro que no esté lesionado. 
Permite desarrollar una responsabilidad sobre la recuperación y control sobre el cuerpo.
 








Comentarios